La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este lunes al Congreso de Sinaloa que la persona que sea designada como nuevo gobernador interino tenga capacidad, honestidad y compromiso con la entidad, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara una nueva licencia para separarse del cargo.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que el periodo de gobierno del próximo mandatario interino será de poco más de un año, por lo que consideró importante que el Congreso local tome en cuenta las cualidades necesarias para conducir al estado durante ese tiempo.

“Sería poco más de un año quien tuviera o quien decida el Congreso local para llevar a cabo este periodo de gobierno”, señaló la presidenta.

 

Ante la decisión que deberán tomar los legisladores sinaloenses, Sheinbaum evitó pronunciarse por un nombre en específico y sostuvo que corresponde al Congreso local determinar quién ocupará temporalmente la gubernatura.

Sin embargo, estableció las características que, desde su perspectiva, debería reunir la persona seleccionada.

“¿Qué diría yo? Sencillamente que sea una persona con la capacidad, la honestidad, el profesionalismo y la entrega al pueblo de Sinaloa que se requiere”, afirmó.

 

La declaración ocurre después de que Rocha Moya permaneciera apenas alrededor de 33 horas nuevamente al frente del Ejecutivo estatal, tras regresar el viernes a la gubernatura luego de más de tres meses de licencia.

El gobernador solicitó nuevamente separarse del cargo el sábado, después de que su regreso provocara cuestionamientos políticos y un marcado deslinde por parte de integrantes de Morena y del Gobierno federal.

El Congreso de Sinaloa deberá ahora definir quién asumirá nuevamente el Ejecutivo estatal durante la ausencia de Rocha Moya. La decisión adquiere especial relevancia debido a que el estado atraviesa una crisis de seguridad y una fuerte presión política derivada de las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses contra el gobernador y otros funcionarios sinaloenses.

Con su mensaje de este lunes, Sheinbaum dejó en manos del Poder Legislativo estatal la decisión sobre el relevo, pero planteó como condiciones centrales que el próximo gobernador interino tenga capacidad para gobernar, honestidad, profesionalismo y compromiso con la población sinaloense.