Mazatlán, Sinaloa.- En unas cuantas frases Roberto Osuna Valdez resumió el desastre que vivió el sector restaurantero de la zona rural de Mazatlán este verano. Estaba esperando la pregunta sobre sus impresiones del periodo vacacional recién concluido, la temporada alta de turismo en el puerto. Por eso, cuando llegó el cuestionamiento, el presidente del Consejo Nacional Gastronómico de Mazatlán (Conagam), micrófono en mano, agradeció que alguien revirara sobre su tema.
“Yo les puedo comentar que no hubo verano, no hubo verano eh. Tristemente así lo digo: no hubo verano. Es el primer verano en 10 años que en el mismo verano se cierran restaurantes. La verdad, están funcionando la mitad y abren sábados y domingos, y algunos solamente los domingos. Se acabó la zona rural en cuestión de gastronomía”.
Así abrió Osuna Valdez y ya no se contuvo. Eso era lo que llevaba para compartir. El desastre como menú. Crisis a la carta.
“La verdad, la zona rural está acabada y ya no tenemos ni ánimo ni fuerza, se los digo. Porque ya fueron 23 meses difíciles donde las autoridades brillan por su ausencia… Y qué triste, la verdad”.
CINCO DE 12
Aseguró que en el corredor El Habal-La Noria, proyecto reconocido por autoridades municipales y estatales, cerraron varios restaurantes. Aseguró que de 12 ya solamente permanecen abiertos cinco.
“Estábamos funcionado en promedio unos 12, ahorita están unos cinco y de estos cinco nada más fines de semana…”
Añadió que él cerró su restaurante, pero por compromiso con sus trabajadores los empleó en Mazatlán.
“Algunos tuvimos la visión de venirnos a Mazatlán y la responsabilidad de traernos a los empleados de la zona rural a trabajar aquí a Mazatlán. Yo no los iba a dejar a allá, y los demás restaurantes se trajeron la gente de los pueblos. Eso es responsabilidad, no olvidarse de la gente. Porque se están olvidando de la zona rural. Presumían tanto el corredor gastronómico El Habal-La Noria, que fue creación de nosotros… ¿Dónde están esos que presumían el corredor…? Quiero verlos allá, mínimo consumiendo, ni siquiera que vayan a hacer a algo”.
Osuna Valdez lamentó que este corredor, que llegó a convertirse en una opción para quienes buscaban la gastronomía de las comunidades rurales del municipio, se encuentre prácticamente acabado por la falta de turistas y comensales locales.
UN BUEN VERANO
Entrevistado el pasado 14 de julio en la Casa del Marino y en el marco del inicio de la temporada alta de turismo por las vacaciones de verano 2026, el presidente del Conagam, expresaba que tenían buenas expectativas porque el fin de semana previo se había visto movimiento de turistas en los restaurantes de las comunidades. También resaltó el despliegue de marinos, guardias nacionales y agentes federales por la zona.
“Estamos muy contentos y esperemos que la temporada de verano sea buena, que sea muy buena. Tiene que ser un tanquezote de oxígeno muy grande. Esperamos que sea un buen verano…”
Hablaba de que los índices de reservación hotelera reportados por la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Mazatlán eran buenos y esto pintaba un panorama alentador.
Pero 49 días después, no hubo verano. Y ante la crisis, Roberto Osuna tuvo cerrar su restaurante y vino a Mazatlán a decir que ya no tenía fuerza ni ánimo porque la gastronomía en la zona rural está acabada después de 23 meses sobreviviendo a empujones.

Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.