Culiacán, Sinaloa.- Jomayra Patricia atendía un cliente la tarde del 28 de julio. Lo hacía donde siempre, en el salón JS –en alusión a su nombre y apellido–, en la colonia Esthela Ortiz de Toledo, al sur de Culiacán. Unos hombres llegaron, no como cualquier otro que de manera normal preguntaría por cortes de cabello o la barba, sino que iban directo a asesinarla. Le dispararon hasta asegurarse que había muerto. Pero los paramédicos que la atendieron aún alcanzaron a llevarla con vida a un hospital. Cinco días después falleció a causa de las heridas. Oficialmente fue la primera mujer muerta con violencia de agosto 2026, el mes con más asesinatos de mujeres en la historia de Sinaloa.

La Fiscalía General del Estado (FGE), que mantiene registros desde 2005, contabilizó 23 mujeres asesinadas durante agosto, la mayoría reconocidas como víctimas de feminicidio. Pero la cifra podría ser todavía mayor.

Una recopilación realizada por ESPEJO, con base en reportes periodísticos de hechos ocurridos en distintos municipios del estado, documentó al menos 27 mujeres asesinadas o localizadas sin vida durante el mes más violento para las sinaloenses del que se tenga registro.

Para el colectivo feminista “No se Metan con Nuestras Hijas”, es obligatorio que se emprendan acciones para atender la crisis de violencia hacia las mujeres que se ve reflejada en cifras tan sangrientas.

Este panorama, dice el colectivo, no es repentino, sino que repite una tendencia al alza de violencia feminicida que se ha venido denunciando desde 2025, año en el que se registraron más de cien mujeres asesinadas.

“2025 cerró con un repunte histórico del 89 por ciento en asesinatos acumulando 104 víctimas. Esta tendencia trágica se esta extendiendo al 2026, sumando ya más de 50 feminicidios en lo que va del año”

Este último dato fue compartido por el colectivo previo a que Fiscalía confirmara la cifra al cierre agosto.

En total, se han cometido 76 feminicidios en Sinaloa durante el 2026.

“Ser mujer en Sinaloa es plena supervivencia”

Para Mónica Ortega, integrante del colectivo feminista Amapas del Norte en una entrevista previa para ESPEJO, las cifras no deben ser leídas únicamente como números, sino como una realidad que está lastimando a las mujeres sinaloenses, a sus familias y a las redes sociales que terminan dañadas por la ausencia de una integrante.

“Estamos hablando de números, pero detrás de cada número está la familia que está en duelo, están las vidas que se perdieron, están las infancias perdidas, todas las orfandades que están a causa de estos feminicidios”, señaló.

Además, se suma a la visión de No se Metan con Nuestras Hijas al señalar que se necesita una reacción de las autoridades. Para Mónica, no solo debe alarmar el aumento de mujeres asesinadas, sino que esto ocurra sin que, desde su perspectiva, exista una respuesta institucional que haya logrado frenarlo.

“Los números nos alarman, sí, pero es más fuerte saber que no se ha hecho algo significativo de parte de las autoridades para cambiar esta cifra. Solo están aumentando y aumentando y aumentando”.

De acuerdo con la recopilación, entre las víctimas se encuentran:

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