La reducción gradual de la jornada laboral en México comenzará el 1 de enero de 2027, cuando el límite semanal pasará de 48 a 46 horas, de acuerdo con el decreto publicado el 3 de marzo de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Aunque la reforma constitucional entró en vigor el mismo día de su publicación, durante 2026 la jornada laboral permanecerá en 48 horas semanales. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) explicó que este año funcionará como un periodo de transición y adaptación para las empresas y unidades económicas.

¿Cómo se reducirá la jornada laboral?

 

La modificación de las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 constitucional establece que la jornada laboral llegará a las 40 horas semanales de manera progresiva.

La reducción se aplicará a partir del 1 de enero de cada año conforme al siguiente calendario:

  • 2026: 48 horas semanales.
  • 2027: 46 horas semanales.
  • 2028: 44 horas semanales.
  • 2029: 42 horas semanales.
  • 2030: 40 horas semanales.

Esto significa que las personas trabajadoras comenzarán a percibir la primera reducción efectiva el 1 de enero de 2027. El objetivo de las 40 horas semanales se alcanzará en 2030.

La reducción no podrá afectar los salarios

 

El decreto establece que la disminución de la jornada laboral no podrá implicar una reducción de sueldos, salarios o prestaciones.

La STPS también señala que el cambio de 48 a 40 horas no significa que las personas deban trabajar más ni recibir una remuneración menor.

La reforma conserva el derecho a que, por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras disfruten de por lo menos un día de descanso con goce de salario íntegro.

¿Qué pasará con las horas extra?

 

La reforma constitucional determina que, cuando existan circunstancias extraordinarias que obliguen a ampliar la jornada, las horas adicionales deberán pagarse con un 100 por ciento más del salario correspondiente a las horas ordinarias.

El trabajo extraordinario no podrá exceder de 12 horas en una semana. Estas podrán distribuirse en jornadas de hasta cuatro horas diarias, durante un máximo de cuatro días dentro de ese periodo.

Cuando el tiempo extraordinario supere esos límites, la parte empleadora estará obligada a pagar un 200 por ciento adicional al salario correspondiente a las horas ordinarias, conforme a la legislación aplicable.

Además, las personas menores de 18 años no podrán realizar trabajo extraordinario.

El Congreso deberá modificar las leyes secundarias

 

El decreto concedió al Congreso de la Unión un plazo de 90 días, contado a partir de su publicación, para realizar las reformas necesarias a la legislación secundaria.

Mientras tanto, la reforma ya está vigente, pero la reducción de horas comenzará en 2027. Durante 2026 continuará el límite de 48 horas semanales y se desarrollará el periodo de preparación para aplicar gradualmente la nueva jornada hasta llegar a las 40 horas en 2030.