Mazatlán, Sinaloa.- Antes de convertirse en un espacio para ensayar pasos de danza, realizar activaciones físicas y reunir a vecinos de distintas generaciones, La Catra acumuló basura durante años. El abandono del inmueble llegó a tal punto que, recuerda Sarahi Tirado, fue necesario retirar alrededor de 40 toneladas de desechos para comenzar a devolverle la vida.
Conocida como La Casa del Trabajador, La Catra forma parte de la historia del fraccionamiento FOVISSSTE Playa Azul. Desde hace tres años, habitantes de la colonia trabajan para convertirla nuevamente en un espacio de bienestar, cultura y convivencia comunitaria.
Tirado, presidenta de la Promotora de Desarrollo Comunitario A.C. (PRODEC), explicó que tanto la asociación como el inmueble fueron fundados en 1978, como parte de un proyecto relacionado con la administración y el bienestar social de los habitantes de la colonia.

Así se encontraba el inmueble antes del rescate de los vecinos.
Años después, durante la segunda mitad de los ochenta, trabajadores y vecinos solicitaron al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) la instalación de una guardería en el edificio, como parte de sus prestaciones laborales.
La estancia infantil permaneció ahí hasta que, según el testimonio de Tirado, el instituto notificó que existían problemas estructurales y que era necesario cambiar de sede. Desde hace más de una década, la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil número 082 opera en otro inmueble, ubicado en la zona de Real del Valle y avenida del Atlántico.
Tras la salida de la guardería, La Catra permaneció sin actividad durante años. La falta de mantenimiento propició la acumulación de basura y, de acuerdo con la representante vecinal, el inmueble también se convirtió en un punto donde se registraban actividades delictivas.

Dentro de La Catra, también se realizan las juntas vecinales.
Hace tres años, cuando la comunidad la eligió presidenta de PRODEC, Tirado y otros habitantes comenzaron a impulsar acciones para recuperar el espacio. Con apoyo del Ejército y de personas altruistas retiraron alrededor de 40 toneladas de basura y posteriormente elaboraron un proyecto de rehabilitación con estudiantes de arquitectura de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), mediante servicio social.
La propuesta contempla habilitar el inmueble como un centro de bienestar con actividades culturales, deportivas y de salud, a través de un plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo.
Aunque todavía falta avanzar en distintas áreas, una parte del espacio ya recibe a habitantes de la colonia y de otros sectores de Mazatlán. Entre las actividades que actualmente se desarrollan está el Ballet Folclórico Mazatleco del profesor Gualberto Castro, que, según Tirado, cuenta con más de 200 alumnos de distintas edades, desde bebés e infancias hasta personas adultas y adultas mayores.

Los vecinos colocaron una lona para advertir que el espacio está vivo y en uso.
También se realizan activaciones físicas por las mañanas y talleres de artes plásticas, como parte de las actividades que buscan mantener activo el inmueble y acercar opciones de convivencia a la comunidad.
Para Tirado, La Catra puede convertirse en un distribuidor cultural importante para la ciudad, particularmente en una zona donde considera que hacen falta espacios para el encuentro y la formación artística.
La intención, explicó, es que el proyecto crezca y pueda ofrecer más actividades a las familias, en un entorno donde la cultura y la educación también funcionen como herramientas para atender los problemas sociales.

También se realizan exposiciones artísticas que son el resultado de los talleres que se imparten.
“Yo soy una fiel creyente en que la cultura y la educación son el pilar más importante para combatir los problemas sociales que vivimos actualmente en Mazatlán”, expresó.
Sin embargo, el futuro del inmueble también se encuentra relacionado con un procedimiento administrativo del Ayuntamiento. El pasado 30 de octubre, el Cabildo de Mazatlán aprobó por mayoría ampliar hasta 12 meses el plazo a la Delegación Estatal del ISSSTE en Sinaloa para formalizar la donación del terreno.
El predio tiene una superficie de mil 728.23 metros cuadrados y se localiza entre las calles Sinaloa de Leyva y Principal, en el fraccionamiento FOVISSSTE Playa Azul. La prórroga permitirá completar la protocolización de la donación ante notario público.
La decisión generó preocupación entre quienes participan en las actividades de La Catra, pues Tirado señaló que durante la sesión de Cabildo se hizo referencia a la estancia infantil número 082 como si todavía ocupara el inmueble, cuando actualmente ahí se desarrollan los proyectos comunitarios.

Vecinos junto con personal del Ejercito Mexicano retiraron más de 40 toneladas de basura del interior del inmueble.
La representante vecinal aclaró que no están en contra de que existan más guarderías en Mazatlán, pero pidió que las autoridades conozcan las actividades que actualmente se realizan en el lugar y consideren alternativas antes de tomar decisiones sobre su futuro.
“Más que resolver un problema generando otro, busquen alternativas que puedan solucionar y puedan empoderar proyectos tan loables”, planteó.
De momento La Catra seguirá ofreciendo un espacio para la convivencia y la cultura, esperando que, las autoridades se den la oportunidad de conocer el proyecto y lo consideren antes de tomar decisiones sobre el futuro del inmueble.

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