Culiacán, Sinaloa.– El posible incremento en el precio de la tortilla en México, que podría alcanzar hasta 4 pesos por kilogramo, responde principalmente al aumento de costos operativos y no al comportamiento del maíz, de acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

En Sinaloa, el precio del kilogramo de tortilla se prevé que se ubique alrededor de los 30 pesos, uno de los niveles más altos del país, pese a ser una entidad productora de maíz.

“Las harineras nos anunciaron un incremento de 415 pesos por tonelada de maíz y eso lo estamos analizando para saber cuánto va a ser el impacto en Sinaloa, porque no solamente no es el incremento de la harina, sino de los salarios y en los combustibles”, dijo Rafael Uriarte, líder de los tortilleros en Sinaloa.

“Qué más queremos nosotros que el precio de la tortilla no se moviera, pero ya con esto ya se movió el tapete y nos están obligando a incrementar precio, porque si no lo hacemos prácticamente nos íbamos a quedar a la par, no íbamos a ganar y necesitamos un negocio que se sostenga. Ahora mismo no tenemos cuánto será el incremento, sino hasta que hagamos el estudio”.

El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas indicó que el costo del grano no justifica el alza, ya que el precio del maíz blanco ha registrado una caída cercana al 20 por ciento anual, al pasar de 6,618 pesos por tonelada en 2025 a 5,284 pesos en la actualidad.

Dado que el maíz representa entre el 35 y el 40 por ciento del costo de la tortilla, su reducción debería presionar a la baja el precio final; sin embargo, otros factores han impactado en sentido contrario.

Entre estos factores se encuentran el incremento en salarios, los costos de gas y electricidad, combustibles para la distribución, así como gastos de renta, mantenimiento y maquinaria. A esto se suman problemas de inseguridad y extorsión en distintas regiones, que también inciden en la estructura de costos del sector.

El GCMA advirtió que el mercado de la tortilla es regional y altamente fragmentado, lo que provoca diferencias significativas en los precios entre estados. Incluso, en algunas zonas productoras de maíz, como Sinaloa, el precio al consumidor puede ser más alto que en otras regiones como la Ciudad de México.

En el país operan más de 110 mil tortillerías, en un entorno con distintos niveles de formalidad y competencia. Además, en regiones del Pacífico, como Sinaloa, predomina el sistema tradicional de nixtamalización, lo que también influye en los costos de producción.

Durante los últimos 38 meses, los precios de la harina, la masa y la tortilla se han mantenido relativamente estables frente a una inflación acumulada de entre 12 y 16 por ciento, lo que ha generado presión sobre los márgenes de los productores.

Adicionalmente, se prevé un ajuste cercano al 3 por ciento en el precio de la harina, lo que podría traducirse en un aumento aproximado de 0.25 pesos por kilogramo de tortilla en algunos puntos de venta.

El análisis concluye que el incremento en el precio de la tortilla en Sinaloa responde a factores estructurales de operación y no a una relación directa con el costo del maíz, en un contexto de mercado local con dinámicas propias.

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