Culiacán, Sinaloa.- Luego de la riña ocurrida el día de ayer, domingo 31 de mayo, en el centro Penitenciario de Aguaruto, ubicado en Culiacán, que dejó siete personas privadas de la libertad sin vida, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), abrió una investigación de oficio, emitió medidas precautorias y advirtió que lo ocurrido evidencia una crisis que persiste en el sistema penitenciario.

Óscar Loza Ochoa, presidente de la CEDH en Sinaloa, calificó el hecho como “muy lamentable”, pues las muertes ocurrieron dentro de una institución donde el Estado tiene la responsabilidad de custodiar a las personas privadas de la libertad y garantizar el respeto a sus derechos fundamentales.

Indicó que lo ocurrido evidencia una crisis que persiste dentro de los centros penitenciarios, la cual es un reflejo de la situación que se vive fuera de ellos.

“El espejo, yo he dicho, de lo que pasa afuera son las cárceles, y como hay presos federales, no solamente hay presos de fuero común, aquí debe estar obligado a ser un balance de toda la situación, al menos de los 20 meses que llevamos en crisis, tanto autoridades estatales como federales”, dijo.

En ese contexto, se pronunció a favor de la construcción de un nuevo penal en Sinaloa, al considerar que el actual Centro Penitenciario de Aguaruto tiene alrededor de 55 años de antigüedad.

“Creo que sí debe establecerse uno nuevo, incluso yo soy de la opinión para que no solo hablen del cupo, creo que hay un modelo de rehabilitación diferente al clásico nuestro, debe haber al interior fábricas o talleres grandes donde le puedan dar empleo a los internos, con esto resuelve incluso el problema de que la gente no pierda el trabajo sino que aporte”, dijo.

Mencionó que, en lo que va de 2026, la CEDH ha recibido 27 quejas relacionadas con centros penitenciarios en Sinaloa, de las cuales 14 corresponden al penal de Culiacán, lo que equivale a casi tres denuncias por mes tan solo en la zona centro del estado.

Entre las quejas de familiares, señaló, se encuentran denuncias por presuntos malos tratos durante las revisiones al interior del penal, así como inconformidades por la retención de una parte de los alimentos y artículos que ingresan para consumo de los internos.

Ante esta situación, adelantó que este año la CEDH realizará una evaluación del sistema penitenciario de Sinaloa, cuyos resultados serán contrastados con el diagnóstico que emita la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para conocer las condiciones reales en que operan los centros penitenciarios del estado.

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