El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), instrumento con el que el INEGI mide la inflación en México, cerró mayo en 3.95%. Para la primera quincena de junio, el indicador cayó a 3.55%, mostrando una desaceleración en el encarecimiento de los bienes y servicios, aunque algunos segmentos de productos permanecen al alza.

De acuerdo con el desagregado, publicado por el INEGI el 24 de junio, uno de los principales motivos de la desescalada inflacionaria fue la caída en el precio de los productos pecuarios, que vieron una variación de -6.15% en comparación con la primera quincena de junio del año pasado.

De estos, fue el huevo el que tuvo una caída de precio más pronunciada, con variación de -10.5%, y la carne de cerdo, con -4.2%.

Los precios de las frutas y verduras también se moderaron, principalmente por una disminución anual en el precio del aguacate

En la comparación quincenal (2da quincena de mayo vs 1ra quincena de junio), el jitomate, una de las hortalizas más presionadas de los últimos meses, vio una caída de 23.98% en sus precios. Le acompaña el chile poblano, con una caída de 28.33%.

Con todo, los alimentos procesados como las galletas, refrescos y panes mantienen un alza sostenida. Las galletas lo lideran, con un aumento de 16.3% anual.

Otros productos con alzas contundentes fueron la papa blanca (+74.5%), el chile jalapeño (+50%), el chile serrano (+43.2%) y la lechuga romana (35.4%).

De acuerdo con el análisis del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), la desaceleración en los precios obtenido en la primera quincena de junio obedece a bajas en el bloque volátil del INPC. Prevén que el resultado de la segunda quincena de junio siga marcado por la estacionalidad de las frutas y hortalizas, así como la presión por parte de los productos procesados.

“Consolidar la baja [inflacionaria] exigirá que la oferta hortícola se regularice y que los precios de los industrializados dejen de subir”, explica la organización en su análisis.

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