La justicia de Estados Unidos se dispone aplicarle al narcotraficante sinaloense Ismael Zambada García igual criterio que impone a organizaciones criminales y los líderes de éstas, luego de permitirles operar durante años, que acumulen enormes capitales de origen ilícito y proceder en el momento oportuno a capturarlos, utilizarlos como informantes en calidad de testigos protegidos y finalmente quitarles propiedades y fortunas.

El modus operandi del crimen organizado transmuta a modus vivendi del aparato judicial estadunidense, mientras que las consecuencias de la acción delictiva se quedan en el territorio en que habitan y operan los narcos y donde dejan la estela de homicidios, desapariciones forzadas, drogadicciones y de la corrupción por la compra de impunidades.

Hacia allá apunta de nuevo la audiencia de la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, programada para el 20 de julio, en la cual el juez Brian M. Cogan le dictará sentencia a “El Mayo”, perfilándose la cadena perpetua que es la pena mínima que corresponde a los delitos que Zambada admitió, así como el decomiso de 15 mil millones de dólares calculado con base a los ingresos obtenidos por el tráfico de drogas ilícitas.

Ese círculo imperfecto donde la Ley entra en negociaciones que priorizan despojar a los imputados de enormes sumas de dinero y a cambio darles atenuantes jurídicas, implica pasar a último término a las víctimas y colocar en primer orden la avidez recaudatoria que le hincha las arcas al gobierno y desinfla la expectativa de justicia de aquellos que son los verdaderos agraviados.

Esa justicia del país vecino del norte prescinde del carácter retributivo que determina la reparación del daño a las víctimas y no el fortalecimiento de los erarios públicos. La Casa Blanca prepara en el caso Zambada otro de los “negocios” gubernamentales que ni por asomo toma en cuenta a las familias de más de 3 mil asesinados en la narcoguerra de Sinaloa, 4 mil privaciones ilegales de la libertad y cuantiosas pérdidas por delitos contra el patrimonio de personas y empresas.