Ciudad Juárez– Aunque han transcurrido casi cuatro años de la jornada violenta del denominado jueves negro, los recuerdos de lo que Jessica E. M. U. vivió ese día aún la conmocionan. Este viernes, la maestra universitaria compareció como testigo presencial durante la octava jornada del juicio oral por terrorismo en contra de Juan Carlos V. y Jorge Antonio C. B.

“Empiezo a escuchar disparos, me agaché, cerré los ojos y empecé a rezar. Temí por mi vida ese día”, expresó al recordar el atentado cometido el 11 de agosto de 2022 a las afueras de la pizzería Little Caesars, en la avenida Ejército Nacional y Rancho Mesteñas.

Los acusados enfrentan el proceso penal por su presunta responsabilidad en la quema de un autobús, uno de los 29 hechos violentos registrados esa tarde del jueves negro, que dejaron un saldo de 11 personas asesinadas.

Ante la jueza Victoria Alejandra Espinoza Alaniz, la testigo narró que acudió a comprar alimentos al establecimiento. Hizo el pedido en la ventanilla para llevar, pagó, le entregaron las pizzas. Mientras acomodaba el pedido en el tablero de su vehículo, vio que una camioneta gris le obstruyó el paso. Del lado del copiloto descendió un hombre portando un arma de fuego larga.

Lo único que pudo hacer fue resguardarse agachada dentro de su vehículo cuando empezó a oír los balazos, narró en la audiencia. Se mantuvo con los ojos cerrados y empezó a rezar. Luego la mujer se percató que uno de los proyectiles se impactó contra su automóvil e intentó bajar porque también percibió un olor a pólvora.

Minutos después hubo un silencio, dejaron de escucharse los disparos y ella descendió del auto, vio un vidrio de su vehículo destruido y a su lado izquierdo observó a dos personas muertas, “eran los de la estación 105.9”, exclamó para luego comentar que entró en shock.

“Como si hubiera sido el último día de mi vida. Solamente estaba esperando un disparo. Mi hija cumplía años el 11 de septiembre; pensé que no la volvería a ver. Por mi cabeza pasó: ¿quién le va a avisar que estoy muerta?”, relató la docente en el octavo día del juicio por terrorismo.

Al responder a las preguntas del agente del Ministerio Público (MP) de la Federación Daniel Bohorquez Calvo, la declarante también dijo que no sabe cuántos disparos escuchó, pero “fueron bastantes” y precisó que en su mente recuerda a las dos víctimas que estaban tiradas en la banqueta.

La maestra afirmó que no pudo ver ninguna característica de los agresores, solo recuerda que iban en una troca de reciente modelo, doble cabina, vidrios polarizados y color gris. Además, indicó haber visto solo a un hombre que portaba un arma de fuego que cree era larga por las dimensiones, refirió a la jueza mientras extendía su brazo derecho para tratar de explicar el tamaño del armamento.

Los abogados defensores de los acusados no hicieron preguntas a la testigo y los agentes del MP dieron por concluido el interrogatorio. Enseguida la juez le dijo a la maestra que podía retirarse y ella salió de la sala evitando hacer contacto visual con los acusados, Juan Carlos y Jorge Antonio. Durante todo el interrogatorio la testigo se mostró nerviosa y evitó ver a los detenidos.

“En la mañana nos saludamos y en la noche estaban muertos”

 

En la misma audiencia compareció Salvador J. T., contador del grupo radiofónico Megaradio, quien identificó a las víctimas mortales del atentado en la pizzería: Armando Guerrero, Lino Flores, Alejandro Arriaga y Alán González, quienes realizaban un control remoto promocional contratado por la pizzería al momento del ataque.

“Estaban haciendo una actividad de trabajo nada más, a eso se dedicaban, a hacer promociones. Hubo incertidumbre, no creíamos que estaba pasando eso… en la mañana nos saludamos y en la noche estaban muertos. Cerramos y se suspendieron operaciones casi un mes por temor”, afirmó el testigo.

El contador explicó que el 11 de agosto él recibió una llamada en la que le indicaron que los habían baleado e inicialmente pensó que el atentado era contra las instalaciones de Megaradio. Pero en una segunda llamada le explicaron que sus compañeros estaban en un control remoto desde la avenida Ejército Nacional y Rancho Mesteñas e inicialmente pensó en ir al lugar, pero luego le dijeron que las personas ya no se movían y si iba no le iban a permitir pasar. Por lo que optó en ir a la casa de una de las víctimas para avisar a los papás.

El testigo expresó que los homicidios de sus compañeros causaron incertidumbre, miedo y la empresa radiofónica canceló todas las actividades casi un mes porque tenían temor de que pasara algo más.

Por su parte, la médico legista de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, Alma Rosa Padilla Hernández, quien realizó las necrocirugías de cuatro de las víctimas del jueves negro. Ella detalló las causas de fallecimiento:

Armando Guerrero, jefe de MercadotecniaMega Radio: Tenía lesiones en la región lumbar izquierda sin orificio de salida, en región supra escapular derecha; otra herida en un glúteo, otra herida en el hombro izquierdo; y dos lesiones más en la pierna y en el tobillo izquierdo. Murió a causa de lesiones por proyectil de arma de fuego en abdomen y pelvis.

Alejandro Arriaga, escolta de Mega Radio: Presentó tres heridas, una en la axila con orificio de salida en el abdomen; otra en la región dorsal y otra en el glúteo derecho. Falleció por impactos de bala en pelvis y abdomen.

Saira Janeth de Santiago Castro, 18 años, quien murió en el Bip Bip: Asfixia por inhalación de monóxido de carbono tras el incendio provocado con bombas molotov en la tienda Rapiditos Bip-Bip.

Raúl Abraham Sepúlveda Olivas, de 34 años: Interno del Cereso Número 3, asesinado por proyectiles de bala en el tórax.

Cancela audiencia por falta de testigos programados

 

A la audiencia del pasado viernes 24 de julio también se incluyó la comparecencia de agentes y peritos presentados por el Ministerio Público (MP) de la Federación que aportaron datos dispersos. Entre ellos, la agente estatal, Silvia Lizeth Jurado Olvera, para hablar de la detención de un presunto integrante de la pandilla Los Mexicles, que al parecer no tiene relación con los dos detenidos que están sujetos a este juicio.

La mujer policía dio a conocer que el 16 de agosto del 2022 por instrucciones del radio operador acudió a una casa ubicada en la calle José María Sánchez de la colonia Juárez Nuevo donde una mujer a quien identificó como Claudia Ivonne M. A., reportó que había escuchado a un hombre decir que él participó en la quema de la tienda de conveniencia Rapiditos Bip-Bip.

La quejosa dijo que Alberto Aguilar Almaraz, integrante de Los Mexicles, era amigo de su hermano y al estar en su casa lo escuchó hablar sobre el incendio en la tienda y que lo había visto entrar a su casa con armas y droga, además, denunció que la había amenazado. Por lo que ese hombre fue detenido, dijo la testigo a la jueza.

En otra parte de su declaración, la testigo refirió que Alberto Aguilar le había dicho a uno de sus compañeros que le iban a pagar 15 mil pesos por quemar una camioneta y que estaba esperando instrucciones para esa actividad ilícita.

A preguntas de los abogados defensores la mujer policía señaló desconocer qué pasó con el hombre que fue arrestado, reconoció que al momento de la intervención no encontraron drogas ni armas.

Dos mujeres peritos más fueron presentadas a declarar en la segunda sala del Centro de Justicia Penal Federal (CJPF), ante la jueza Espinoza.

Una de las peritos adscritas a la Fiscalía de Chihuahua especializada en avalúos, Ericka Iveth Sifuentes Ramos, dijo que ella revisó un camión quemado con número económico 6417 que tuvo a la vista en un corralón de la Fiscalía y que no supo donde fue incendiado, pero determinó que los daños ascendían a 155 mil pesos y que era mejor la reposición total que la reparación.

A su vez, la perito, Perla Burrola Gómez, de la FGR y especializada en fotografía forense. Ella tomó 762 imágenes a cuatro negocios atacados el jueves negro: la tienda Rapiditos Bip-Bip, la pizzería Little Caesars, una gasolinera ubicada en la avenida Gómez Morín y calle San Antonio y otra estación de servicio en Yepomera y Hacienda de las Torres.

Sin embargo, la audiencia dio un giro cuando mandaron llamar a encargadas administrativas de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) y de la Cruz Roja Mexicana. Ambas declararon ante la jueza que no tenían información procesal ni sabían el motivo exacto de su citatorio, pues no estuvieron en los hechos ni contaban con reportes específicos requeridos.

Claudia Verónica Delgado Almaraz, encargada de la Oficialía de Partes de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) compareció ante el tribunal federal solo para señalar que el MP de la Federación le había pedido un reporte sobre lo ocurrido los días 11, 12 y 13 de agosto del 2022 pero ella respondió que no tenían información.

En el mismo sentido fue la comparecencia de la directora de la Cruz Roja Mexicana delegación Ciudad Juárez, Norma Guadalupe Domínguez Domínguez, pues ella dijo a la jueza que no sabía porque fue citada como testigo, solo personal bajo su cargo había dado el servicio de ambulancia el jueves negro, pero no sabía quiénes, ni que habían hecho. Por lo que se dio por terminada la declaración casi de inmediato.

Tras escuchar a ocho testigos, los fiscales de la Fiscalía General de la República (FGR) informaron que no tenían más personas preparadas para declarar en el día.

Visiblemente molesta por la desorganización de la representación social, la jueza Espinoza Alaniz reprendió a los fiscales, les ordenó presentar a más testigos y decretó un receso de tres horas y media. Al reanudarse la sesión pasadas las 17:00 horas, la FGR reiteró que no contaba con más testigos listos, por lo que la juzgadora decretó un receso hasta el próximo lunes 27 de julio a las 10:30 horas.

Desde que inició el juicio oral el pasado 15 de julio, la FGR ha presentado aproximadamente 76 testigos. Mientras el proceso avanza, familiares de Jorge Antonio C. B. continúan acudiendo a las audiencias defendiendo su inocencia. La jueza ha permitido que la familia le lleve alimentos al imputado, quien lleva casi cuatro años recluido en el penal de Aquiles Serdán en la ciudad de Chihuahua.

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Este trabajo fue realizado por La Verdad, que forma parte de Territorial – Alianza de Medios. Para consultar el contenido original, dar clic aquí.