Culiacán, Sinaloa.- “Siempre me ha gustado el avance de la comunidad”, con esa frase María Concepción “Conchita” Rivas recuerda una vida dedicada a tocar puertas, organizar vecinos y gestionar servicios, escuelas y hasta un tianguis en la colonia Los Huizaches.

A sus 86 años de edad, Conchita lleva más de medio siglo haciendo gestoría para el bienestar de su comunidad. Inició sin estudios, sin conocer el camino para llegar a las autoridades y sin experiencia en un cargo público, pero eso no la detuvo, y hoy, junto con María Engracia Ibarra y otras mujeres, puede reconocerse como una de las fundadoras de Los Huizaches.

Conchita tiene historias muy buenas que compartir, como la fundación del Tianguis Los Huizaches, el cual es considerado uno de los más grandes de Culiacán.

Todo comenzó cuando un grupo de estudiantes universitarios se acercó al Comité de la colonia, donde ella era integrante, para pedir permiso de vender artículos sobre la banqueta del desayunador comunitario, con el fin de reunir dinero para terminar sus estudios.

Poco a poco el número de vendedores fue creciendo, y con ello, la necesidad de regularizarlo legalmente, un camino que María Engracia y ella tuvieron que realizar a exigencia del Ayuntamiento.

“Nosotros lo fundamos. ¿Sabes cómo? Con los muchachos de la universidad que venían a vender cosas usadas y nos decían que si les dabamos permiso para sacar un dinerito para recibirse, allá en el desayunador, en la banqueta, ahí empezó, en el cerco colgaban sus cosas y fue creciendo”, dijo.

Para obtener el acta constitutiva reunieron dinero entre los propios tianguistas, algo que les generó problemas con las autoridades municipales, pues fueron citadas para explicar por qué habían cobrado cuotas, cuando esa era atribución del municipio.

“Para el martes ya tenía un citatorio. Ya estaba demandada porque cobré; hice lo que no debía. En lugar de cobrar el Ayuntamiento, cobré yo. Claro, le dije a Sadol Osorio: ‘¿Qué cree, que el notario me iba a regalar el acta constitutiva? ¿De dónde cree que íbamos a sacar? Pues de los mismos tianguistas’”, narró.

Al final, el tianguis quedó legalmente constituido y lleva décadas funcionando como una fuente de ingresos para numerosas familias, aunque no todas conozcan la historia de su fundación.

Así como la creación del Tianguis, Conchita ayudó y gestionó la implementación de diversas obras como la secundaria técnica y la preparatoria de la colonia. Aún recuerda que antes de que existieran los edificios, su propia casa y la de algunos vecinos funcionaron como salones de clases improvisados para que las y los niños pudieran estudiar.

Sin embargo, para ella la preparatoria sigue siendo una cuenta pendiente porque a pesar que desde hace décadas se ha gestionado para que la Universidad Autónoma de Sinaloa construya un plantel en el terreno que la comunidad destinó para ese fin, éste aún no se ha construído y los jóvenes toman clases en un lugar prestado.

“Y nosotros empezamos la preparatoria extensión Allende en casas prestadas, hace más de 20 años y sigue la extensión Allende en casas prestadas. La UAS nos autorizó la escuela Marcelo Loya, nos dio clave, nos dio nombre y todo, pero seguimos desde hace más de 20 años con lo mismo”, dijo.

Pero Conchita no solo luchó para que otros estudiaran. También quiso hacerlo ella, porque cuando en Los Huizaches se abrió la primaria y secundaria para adultos, fue una de las primeras en inscribirse junto con María Engracia Ibarra. Más tarde también impulsaron la preparatoria abierta.

La ciclovía es otra de las obras que recuerda con una sonrisa, pues desde el Ayuntamiento se reían de ella por solicitar el proyecto, sin embargo, a pesar de todo, logró obtenerlo para la comunidad.

“Me hacían burla en el Ayuntamiento. ‘Conchita, te vamos a regalar un triciclo cuando tengas la ciclovía’, porque se les hacía que no la iba a sacar. Sí la saqué, y el pavimento también”, mencionó Conchita señalando que a la fecha sigue esperando el triciclo.

Para ella, cada proyecto ha nacido de una necesidad de los vecinos y solo ha sido posible gracias a la organización de la comunidad.

“Siempre me ha gustado a mí el avance de la comunidad, el que la gente apoye a los proyectos de las mismas necesidades, los proyectos son las necesidades. Porque si no tienes necesidades no te vas a enfocar en sacar adelante los proyectos para no tener carencias en el futuro”, dijo.

Debido a su trayectoria como gestora de proyectos para la comunidad, su nombre es conocido entre vecinos y también por políticos de distintas administraciones, con quienes asegura haber tocado puertas durante más de cinco décadas para impulsar obras y servicios para Los Huizaches.

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