En conferencia de prensa desde el Senado de la República, el sinaloense Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente para responder a las acusaciones de la justicia estadounidense que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa.

El lunes 31 de agosto, el senador rechazó cualquier nexo criminal, defendió su trayectoria, aclaró el estado de sus cuentas bancarias y justificó su permanencia en el cargo parlamentario pese a las presiones de la dirigencia de su partido, tras haberse declarado legislador independiente.

Inzunza negó haber mantenido comunicación o trato con grupos del crimen organizado durante su paso por la Secretaría de Gobierno o la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Sinaloa. Al defender sus orígenes en Badiraguato, lugar de origen de algunas de las figuras más prominentes del narcotráfico, descartó cualquier vínculo delictivo:

“Nunca he sido narco, nada… ni narcobibliotecario, ni narcotaxtista, ni narcomagistrado, ni narcolegislador”, dijo.

 

Respecto a las versiones periodísticas que lo señalan en la carta atribuida a Ismael “El Mayo” Zambada —relacionada con el homicidio del exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén—, el senador negó figurar en el escrito y lanzó un reto directo:

“Si usted me demuestra que en esa carta se menciona mi persona, renuncio al Senado ahorita mismo”.

Inzunza justifica ausencia y descarta dejar el escaño

 

Sobre sus cuatro meses fuera del foco público, explicó que no asistió a las sesiones de la Comisión Permanente por decisión del coordinador de Morena, Ignacio Mier Velasco, quien convocó a suplentes. Detalló que, aunque no compartió la medida, la acató por disciplina y continuó su labor desde Culiacán coordinando 22 dictámenes en la Comisión de Estudios Legislativos. Asimismo, desmintió haber salido del país o fungir como testigo protegido en Estados Unidos.

A pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum, la dirigente de Morena Ariadna Montiel, y la senadora Imelda Castro sugirieron que pidiera licencia, Inzunza descartó la propuesta, asegurando que ejercerá su defensa legal desde la rectitud de su cargo. Al ser cuestionado sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien sí solicitó licencia, Inzunza indicó que solo responde por sus actos.

Cinco cuentas congeladas por la UIF

 

El legislador confirmó que mantiene cinco cuentas bancarias congeladas (dos de nómina, una de pensión como magistrado retirado y dos hipotecarias) que, asegura, no superan un millón de pesos en total, provenientes de sus salarios como servidor público. Recordó que ya compareció voluntariamente ante la Fiscalía General de la República (FGR) renunciando a su fuero, e instó a la fiscal Ernestina Godoy a concluir las investigaciones tras más de cuatro meses de indagatorias.

Finalmente, puntualizó que su separación de la bancada de Morena, formalizada el 26 de agosto de 2026, busca evitar que los señalamientos afecten al movimiento de transformación, reiterando que mantendrá su voto a favor de las reformas impulsadas por la Cuarta Transformación.

El origen del expediente criminal contra Enrique Inzunza

 

La crisis que enfrenta el senador surge tras hacerse público, el 29 de abril de 2026, un expediente en una corte del Distrito Sur de Nueva York que lo acusa —junto al gobernador Rubén Rocha Moya y otros exfuncionarios— de presuntamente colaborar con “Los Chapitos” para facilitar protección al tráfico de drogas a cambio de sobornos. Inzunza ha calificado el caso como una estrategia de lawfare motivada por la ultraderecha.

Su salida del grupo parlamentario se dio en medio de la inestabilidad política en Sinaloa, provocada por la solicitud de una nueva licencia del gobernador Rocha Moya a solo 33 horas de haber intentado reasumir su cargo, hecho que motivó a Inzunza a declararse independiente para blindar a la bancada oficialista.

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