Los microplásticos están cada vez más presentes en la naturaleza. Investigaciones recientes los han encontrado en cangrejos violinistas del Golfo de Urabá, pulpos mayas de México, peces y murciélagos de la Amazonía. En algunos casos, estas partículas no solo son ingeridas por los animales: también pueden fragmentarse dentro de sus organismos y generar partículas aún más pequeñas.
Además, estudios científicos señalan que la exposición a microplásticos puede favorecer condiciones que aumentan la resistencia de algunas bacterias a los antibióticos.
Cuatro lecturas de nuestra cobertura para entender el problema:

Los cangrejos violinistas del golfo de Urabá, en Colombia, no solo ingieren microplásticos, también podrían acelerar su fragmentación. Un estudio realizado en los manglares urbanos del municipio de Turbo encontró que 91 de 95 cangrejos analizados habían incorporado microplásticos. La cantidad de partículas dentro de los animales fue, en promedio, 13 veces mayor que la disponible en el sedimento del manglar. El hallazgo más llamativo fue que cerca del 15 % de las microesferas aparecieron fracturadas dentro de los cangrejos, un proceso que podría ocurrir en cuestión de días. Expertos explican que fragmentar el plástico no significa eliminarlo: al expulsarlo, los cangrejos generan partículas aún más pequeñas que podrían representar nuevos riesgos para los ecosistemas y las cadenas tróficas. Lee más aquí

Un reciente estudio encontró microplásticos en 89 de 95 pulpos mayas analizados en laboratorio, es decir, en el 93.68%. Es una señal del alcance de esta contaminación en un ecosistema del que dependen comunidades, pesquerías y consumidores de la península de Yucatán, México. Las fuentes en tierra de esos microplásticos van desde plataformas petroleras, aguas residuales y escurrimientos urbanos, hasta envases de consumo, líneas de pesca y el turismo. Lee más aquí

¿Qué tienen en común los microplásticos y la resistencia a los antibióticos? Más de lo que se pensaba. Nuevas investigaciones revelan que las bacterias expuestas a microplásticos pueden desarrollar una mayor resistencia a los antibióticos. Los científicos advierten que estos diminutos fragmentos de plástico favorecen la formación de biopelículas, un entorno que protege a las bacterias y facilita la propagación de genes de resistencia. Lee más aquí
Tapires, murciélagos y nidos: cómo el plástico se infiltra en la fauna amazónica

Investigaciones han detectado microplásticos en peces, murciélagos, tapires y cangrejos, incluso en áreas protegidas de la Amazonía. En el Parque Nacional Anavilhanas, cerca de 8 de cada 10 peces analizados tenían microplásticos. En los murciélagos, la contaminación apareció en el 95% de los ejemplares estudiados. ¿Cómo viajan estas partículas por la Amazonía y qué efectos pueden estar causando en sus animales? Lee más aquí
Imagen principal: los cangrejos violinistas son muy pequeños. En la foto, un macho, que tiene una tenaza más grande para pelear por las hembras con otros machos. Foto: cortesía José Riascos.

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