Culiacán, Sinaloa. Sinaloa cayó siete posiciones en el Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), colocándose en el lugar 23 entre las 32 entidades federativas en el indicador, que mide la capacidad de las entidades para generar, atraer y retener talento e inversión.

En 2021, Sinaloa ocupó el séptimo lugar entre las entidades más competitivas según la metodología del instituto. Desde entonces, ha seguido perdiendo lugares en la clasificación hasta caer a su punto más bajo este 2026.

En 5 años, Sinaloa perdió 16 lugares en el Índice de Competitividad Estatal del IMCO

El retroceso estuvo acompañado por una caída en la mayoría de los subíndices que integran el indicador, particularmente en Derecho e Innovación y Economía. El mayor descenso se registró en el subíndice de Derecho, relacionado con aspectos como seguridad pública, incidencia delictiva y Estado de derecho.

Sinaloa, con el sexto peor desempeño económico del país

 

El estado de Sinaloa empeoró en 6 de los 9 indicadores contemplados por el IMCO en el subíndice de Innovación y Economía. El deterioro implica una caída generalizada en la generación de valor del estado.

Los retrocesos ocurrieron en PIB turístico como porcentaje del total estatal, Inversión Extranjera Directa (IED) promedio de los últimos 3 años, PIB per cápita, crecimiento del PIB, diversificación económica y la intensidad energética de la economía.

Sinaloa en Innovación y Economía en el Índice de Competitividad

Se observan mejoras en la complejidad económica en sectores de innovación, patentes por cada 100 mil miembros de la población económicamente activa y exportación de mercancías como porcentaje del PIB.

En los indicadores relacionados con el mercado laboral, Sinaloa sale mejor librado, con la posición 7 a nivel nacional por altos grados de escolaridad y porcentaje de la población con educación superior, además de paridad de género en formalidad laboral.

Sin embargo, el IMCO recoge que Sinaloa tuvo uno de los peores desempeños a nivel nacional en creación de empleo formal, quedando en el puesto 27 de 32, con una tasa de crecimiento negativa de -2.3% anual. También tiene el tercer peor resultado del país en materia de generación de nuevos negocios, con una tasa de -12.6% anual.

Retroceso en competitividad en medio de la crisis de violencia

 

El retroceso en competitividad ocurre en un contexto de deterioro del mercado laboral y de la actividad empresarial en Sinaloa. El empleo formal acumula 17 meses consecutivos con caídas anuales y, entre junio de 2024 y junio de 2026, la entidad perdió 17 mil 871 puestos registrados ante el IMSS. En junio de este año había 566 mil 980 empleos formales, 3.15 por ciento menos que en el mismo mes de 2024.

A la pérdida de empleos se suma la reducción en el número de empleadores registrados ante el IMSS. Entre 2024 y 2025 desaparecieron 2 mil 347 empleadores en Sinaloa, principalmente microempresas, mientras que el cierre de establecimientos se volvió recurrente durante los meses posteriores al inicio de la crisis de violencia en septiembre de 2024.

La crisis de violencia que atraviesa Sinaloa comenzó en septiembre de 2024 con el conflicto interno del crimen organizado por el control territorial, una disputa que ha derivado en un periodo prolongado de homicidios, desapariciones y robo de vehículos. La violencia también ha tenido efectos sobre la actividad económica. Empresarios y académicos han advertido un deterioro de las condiciones para hacer negocios, mientras el Banco de México ha identificado un freno en la inversión y el crecimiento de la economía regional asociado con la inseguridad.

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