Culiacán, Sinaloa.- Contar lo que ocurre en un territorio no implica únicamente describir los cambios en la tierra, los conflictos por el agua, la llegada de un megaproyecto o los hechos de violencia que suceden en una comunidad. También significa preguntarse cómo esas situaciones afectan de manera distinta a las personas que habitan ese lugar.

Para Dalia Souza, periodista y directora de Zona Docs, incorporar la perspectiva de género al ejercicio periodístico permite precisamente ampliar esa mirada y reconocer las desigualdades históricas que atraviesan a mujeres, infancias y personas de las disidencias.

“Todo periodismo que se hace en este país y en este mundo debería de considerar que históricamente las mujeres hemos atravesado por estos contextos de desigualdad y de violencias”, plantea.

Desde esta perspectiva, el género funciona como una herramienta para observar la realidad y cuestionar aquello que puede quedar fuera de una cobertura tradicional. No se trata únicamente de contar historias sobre mujeres, sino de identificar cómo las desigualdades y las distintas formas de violencia atraviesan una problemática.

El territorio también se vive desde el cuerpo

 

Esta mirada, apuntó, adquiere otra dimensión cuando se relaciona el género con el territorio.

Souza explica que la categoría de cuerpo-territorio, desde una perspectiva feminista, permite observar cómo las transformaciones de un lugar tienen consecuencias concretas sobre la vida de quienes lo habitan.

“Nos permite esto, poder narrar desde nuestros cuerpos, como mujeres, como disidencias, como habitantes de un territorio, qué es eso que atraviesa el lugar en el que yo vivo, el lugar que yo habito, y cómo eso me afecta”, explica.

Así, una cobertura sobre territorio puede ir más allá de documentar la contaminación de un suelo o la llegada de un megaproyecto. También puede preguntarse qué ocurre con las personas que dependen de ese territorio para vivir, alimentarse, trabajar o cuidar a sus familias.

Souza pone como ejemplo el uso de pesticidas en comunidades rurales. La contaminación de los suelos es un problema ambiental, pero sus consecuencias también pueden observarse desde las experiencias de las mujeres que producen alimentos, cuidan a sus familias o buscan alternativas para enfrentar esos procesos.

En ese sentido, explicó Souza, que la perspectiva de género también permite preguntarse quién resulta afectado por una problemática y de qué manera. En territorios marcados por la violencia, por ejemplo, una cobertura puede registrar asesinatos, desapariciones o desplazamientos, pero también explorar cómo cambia la vida cotidiana de las mujeres, las infancias o las personas de la diversidad.

Para Souza, incorporar esta mirada forma parte de la responsabilidad social del periodismo y de su compromiso con las personas que históricamente han sido olvidadas.

“Las historias que nos atraviesan como personas y que atraviesan a los territorios que habitamos son necesarias de contarse”, sostiene.

Desde esta perspectiva, trabajar con género no significa limitar el periodismo a determinadas historias, sino ampliar las preguntas, las fuentes y las experiencias que se incorporan a una cobertura.

La relación entre género y territorio permite así mirar no solo qué le ocurre a un lugar, sino qué le ocurre a quienes lo habitan: cómo viven esas transformaciones, qué violencias enfrentan y de qué manera modifican sus formas de habitar el territorio.

Brindará taller en Culiacán

 

En el marco del Festival ESPEJO 2026, la periodista y directora de Zona Docs, Dalia Souza, estará impartiendo el taller: Género y Territorio.

El taller será totalmente gratuito y se llevará a cabo el próximo lunes 5 de octubre, de 09:00 a 11:00 horas, en la Universidad Autonóma de Occidente (UAdeO). 

Para inscribirse es necesario llenar el siguiente formulario:

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