Tras años de litigio estratégico impulsado por colectivas feministas, el instituto de salud más grande del país debe brindar aborto voluntario a sus derechohabientes. Pero en Oaxaca —donde la cobertura es limitada y el estigma persiste— la implementación real se perfila como el nuevo campo de disputa por los derechos reproductivos.
Territorial, Alianza de Medios