Con poca o escasa información sobre el estado de salud de sus familiares, con la incertidumbre de no saber por qué delitos fueron detenidos y privados de su libertad sus hijas e hijos; las familias de las 37 personas detenidas de manera arbitraria tras la Marcha por la Calidad del Agua en Jalisco denuncian que lo que les pasó fue un acto de represión y que por ninguna razón aceptarán la versión oficial de que quienes están detenidos son un “grupo de choque”.
Territorial, Alianza de Medios