Culiacán, Sinaloa.- Las deudas de empresas con más de 30 días de atraso suman un total de 4 mil 97 millones de pesos en Sinaloa.  Los negocios de Culiacán, con mil 329 millones vencidos, concentran el 33% del total. El monto vio un repunte desde septiembre de 2024, mes en el que estalló una crisis de violencia en el estado producto de la guerra interna del cártel de Sinaloa. Desde entonces, el indicador no se ha regularizado, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Comerciantes, empresarios y locatarios de Culiacán han expresado que las deudas se han vuelto insostenibles, llevando a algunos colectivos a declarar la “quiebra técnica” en más de una ocasión. De acuerdo con Óscar Sánchez Beltrán, líder de la Unión de Comerciantes de Culiacán, corrobora que las moratorias comenzaron con el inicio de la ola de violencia en la entidad.

La crisis de venta ha llevado al incumplimiento de pagos y con ello han llegado los emplazamientos judiciales. Las ventas generales han caído en forma permanente y sistemática los últimos meses y nos han dejado a los comerciantes sin solvencia para cubrir la mayoría de los compromisos financieros”, expresa el líder de los locatarios.

 

El aumento en el riesgo crediticio, derivado de las empresas que cayeron en impago durante el periodo de la narcoguerra, hizo que entidades bancarias restringieran el otorgamiento de préstamos a micros, pequeñas y medianas empresas en 2025, según corroboró a ESPEJO el coordinador regional de PyME de Banorte en Culiacán, Paul de Jesús de la Cruz.

En total, la deuda de las empresas de Sinaloa, contando créditos al día y atrasados, con la banca múltiple privada y banca de desarrollo, sumó en febrero de 2026 140 mil millones de pesos, según los datos más recientes de la CNBV.

Gráfica deuda vencida en Sinaloa

Evolución de la cartera vencida en Sinaloa. La fase 2 de deterioro implica que son deudas con entre 30 y 90 días de atraso, según el manual de procedimientos de la CNBV.

Narcoguerra contrajo los ingresos de las empresas de Culiacán

 

Fue en septiembre de 2024 que estalló en la entidad el conflicto interno del cártel de Sinaloa, una guerra que libran desde entonces diferentes facciones del crimen organizado en la entidad y que han dejado estragos en la economía sinaloense.

Algunas de las formas más notables han sido el cierre de negocios, la pérdida de puestos laborales y desaparición de empleadores. El epicentro de estas afectaciones han sido la ciudad de Culiacán, capital del estado y que también concentra más de una tercera parte de todas las unidades de negocio del estado.

Para Cristina Ibarra, académica sinaloense y presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados (FEMEC), el atraso en deudas de las empresas está estrechamente ligado a que estas han visto una caída en sus ingresos tras el inicio del periodo de violencia en la entidad.

“Sabemos que a partir de lo que ha sido la guerra en Sinaloa las empresas no han tenido los ingresos normales que esperaban y la recuperación económica no se ha dado. Al contrario, se observa que la entidad va en una caída significativa que se ha venido acumulando en los últimos casi dos años porque nuestra economía no ha podido recuperar los empleos y los patrones de 2023, al contrario, los sigue perdiendo”, explica Ibarra.

 

La economista observa que la violencia a día de hoy sigue pegando en el bolsillo de los negocios y las familias sinaloenses, motivo por el que numerosos negocios que han tenido que cerrar o personas que se han quedado sin empleo caen en incumplimiento de sus obligaciones de pago. “Desgraciadamente, la recuperación no se ve cercana“, concluye.

Prevén que continúen los cierres de negocios en Culiacán

 

Oscar Sánchez, líder comerciante antes citado, explica que la moratoria en los pagos, derivado de los bajos ingresos que los comercios de Culiacán registran, ha hecho que algunos locatarios comiencen a recibir emplazamientos judiciales, o notificaciones del inicio de un proceso legal en su contra, por parte de la banca privada. Declara que también existen adeudos con el gobierno del estado, que prestó dinero para apoyar a los pequeños negocios, pero que ahora no hay de donde pagarle.

Otra situación que atraviesa a los locatarios es el del atraso en rentas, que ha hecho que algunos sean objeto de acciones legales por parte de los propietarios de los inmuebles para desalojarlos. Menciona que es un fenómeno que se extiende entre todos los rubros comerciales de manera generalizada.

Si la situación se mantiene en el corto-mediano plazo, dice Sánchez, esperan que continúen los cierres de negocios en la capital sinaloense, agravando el desempleo.

“Se trata de un problema de venta. Hay una falta de circulante muy marcado en el municipio de Culiacán que está afectando a las familias y obviamente termina en repercusión para los que vendemos mercancías. Si un local no tiene venta, independientemente del giro que sea, obviamente estará cayendo en incumplimientos de pago y se ve puesto en situaciones que empiezan a observarse”, dijo a ESPEJO.

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