El eficaz operativo del 19 de abril que detuvo a 19 presuntos generadores de violencia, es lo que necesita Sinaloa, específicamente Escuinapa, para regresarle a la población pacífica sus comunidades y medios de subsistencia que les arrebató la delincuencia en su guerra de más de mes y medio.

El Gabinete de Seguridad hace lo adecuado en respuesta a la actividad delictiva que tiene su epicentro en el sur de la entidad, emboscando a elementos de la fuerza pública, utilizando artefactos explosivos contra instalaciones gubernamentales y atacando a ciudadanos en su integridad física y patrimonios.

Esta acción conjunta entre Ejército, Marina, Guardia Nacional y policias Federal y Estatal Preventiva quizá sea la más exitosa de la lucha contra el crimen en el contexto de la narcoguerra, no sólo por el número de presuntos maleantes detenidos sino porque ocurre en la crisis escuinapense de la seguridad pública.

Significa también el mensaje a la Policía Municipal, cuando elementos ésta amenazan con retirarse de la corporación, de que cuando se quiere las instituciones legítimas se posicionan encima de los infractores de la ley, como obligación fundamental del gobierno y del Estado de derecho.

Escuinapa ha sido durante meses el escenario de todo tipo de atrocidades derivadas del enfrentameinto entre facciones del narcotráfico, y de la inacción de las instancias de protección ciudadana. Esta vez hay que reconocer que militares y policías dan un paso importante en el rescate del sur de Sinaloa para efectos de paz y legalidad.