El pasado jueves, 25 de junio, el Banco de México publicó un esperado anuncio de política monetaria. Aunque la predicción del mercado y los analistas se cumplió, al mantenerse la tasa de interés en 6.5%, fue especialmente relevante el tono del comunicado.

“Hacia delante, la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional”, se puede leer en el documento liberado por Banxico.

 

El comunicado deja claro que el banco central no planea seguir el ciclo de recortes a la tasa de interés, dejando poco espacio a interpretaciones. Refuerza esta perspectiva el hecho de que la decisión de mantener la tasa sin cambios haya sido tomada de forma unánime.

El tipo de cambio peso/dólar reaccionó con una caída este viernes, igual que el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores.

Para sustentar su posición, la junta de gobierno del Banco de México menciona la desaceleración inflacionaria vista en mayo y junio, que dio pie a ajustar a la baja los pronósticos inflacionarios para el fin del segundo trimestre. Con todo, mencionan una serie de riesgos, entre los que se encuentran las disrupciones comerciales por conflictos geopolíticos, afectaciones por clima, la tendencia a la depreciación del peso y menor actividad económica en el país.

La tasa de 6.5% se sigue considerando restrictiva para estándares mexicanos, pues esta solía tener niveles típicos que rondaban el 4%. Una política monetaria restrictiva suele entenderse como aquella que sacrifica el crecimiento económico para controlar la inflación.

El hecho de que Banxico decidió mantener la tasa en 6.5, pese a reconocer la desaceleración económica en México, da a entender que las presiones inflacionarias siguen representando un riesgo mayúsculo para el banco central. Cabe mencionar que el principal mandato del Banco de México no es velar por el crecimiento, sino mantener a raya la inflación, específicamente, mantenerla en un rango de entre 2 y 4 por ciento anual.

El mercado reaccionó con una caída en el peso mexicano. Esto puede parecer contradictorio, pues la confirmación de que se mantendría la política monetaria restrictiva durante más tiempo generalmente suele beneficiar a la divisa, al mantener altas y estables las perspectivas de rendimientos de los activos denominados en dicha moneda.

La caída del peso mexicano tras el anuncio del Banxico obedece, más bien, a que el mercado sopesa una posible reducción del diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.

La Reserva Federal, similar de Banxico del otro lado de la frontera, ya ha anunciado que buscará seguir subiendo su tasa, que actualmente se encuentra fija en 3.63%. Si esta sigue subiendo, el carry trade, estrategia que aprovecha el diferencial de tasas para pedir prestado a baja tasa de interés e invertir en economías con tasas más altas, pierde atractivo y, por ende, el peso mexicano pierde uno de sus principales motivos de demanda y se debilita en el mercado de divisas.

Por otro lado, en el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores muestra una caída en su principal indicador, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), que mide el desempeño de las principales compañías listadas. Cae alrededor del 0.10%.

Lideran la caída algunas empresas del ramo comercial, servicios financieros y aerolíneas. Grupo Aeroportuario del Sureste cae 5.28%, Grupo Financiero Banorte cae 3.08%, Walmart de México y Chedraui también muestran reducciones acotadas en el valor de sus acciones, cerca del mediodía del viernes 26 de junio.

La depreciación de acciones en la BMV es otra consecuencia de la permanencia de la política monetaria restrictiva, pues permite prever menor consumo, menor inversión, y menos utilidades para el grueso de las empresas.

Banxico modifica sus perspectivas de inflación

 

En el anuncio del día de ayer, Banxico modificó sus perspectivas de inflación general a la baja para el segundo trimestre del año. Sin embargo, el componente subyacente ve una revisión al alza para los tercer y cuarto trimestres.

Perspectivas de inflación de Banxico

Tabla de perspectivas de inflación de Banxico

Con todo, la expectativa de que el indicador converja finalmente al objetivo de 3% anual en el segundo trimestre de 2027 se mantiene sin cambios por ahora.

Más información sobre economía en México: