Culiacán, Sinaloa.- El recrudecimiento de la violencia en Concordia ha provocado nuevos desplazamientos en algunas comunidades y mantiene aisladas a poblaciones de la zona serrana, donde habitantes que anteriormente retornaron enfrentan dificultades para trasladarse y recibir apoyos.

Roque Vargas, representante de familias retornadas de Chirimoyos, identificó entre las comunidades afectadas por la violencia a Pánuco, Copala, Chupaderos, La Guásima, El Magistral, San Juan de Jacobo, Agua Caliente de Jacobo, Santa Catarina, Los Naranjos, Las Iguanas y Palmillas, que pertenecen a la región baja de Concordia.

Según Vargas, en algunas de estas localidades la población se ha retirado ante la presencia de grupos armados.

Esto no ha terminado. Quien diga que ya terminó no es verdad”, sostuvo.

En la zona alta, sin embargo, pidió no anticipar un nuevo desplazamiento. Explicó que actualmente existe una “calma aparente” y consideró que sería “muy temerario” afirmar que las familias tendrán que abandonar nuevamente sus hogares.

El temor persiste porque muchas de ellas ya han atravesado uno o más desplazamientos. Vargas relató que él mismo fue desplazado nuevamente a finales de 2024 y posteriormente regresó a la sierra.

Alimentación: La necesidad urgente en las comunidades

 

Santa Lucía, Potrerillos, La Petaca, Chirimoyos y El Palmito se encuentran entre las comunidades que, de acuerdo con Vargas, enfrentan mayores dificultades para trasladarse debido a las condiciones de seguridad en los caminos.

La situación también ha impedido el ingreso de organizaciones que anteriormente llevaban apoyos. Rita Tirado López, integrante del colectivo Periferia Subversiva, dijo que la organización mantiene desde hace aproximadamente cinco meses donaciones de medicamentos, ropa y zapatos que no han podido entregar.

Roque nos dijo que no era viable subir, que él nos iba a avisar cuando estuvieran las cosas calmadas, pero se empezó a ir de peor en peor”, explicó.

Vargas confirmó que pidió a las colectivas suspender las visitas para evitar exponerlas durante los traslados.

A esto se sumó recientemente la falta de energía eléctrica, que dificultó durante varios días la comunicación desde la sierra. El servicio ya fue restablecido después de gestiones realizadas por colectivos y personas que mantienen contacto con las comunidades.

Actualmente, señaló Vargas, una de las principales necesidades es el alimento. La falta de empleo y las dificultades para salir de las comunidades han reducido las posibilidades de las familias para abastecerse.

Hay gente que no tiene ni maíz ni frijol”, relató.

Vargas explicó que algunas familias subsisten con lo poco que producen o intercambian entre habitantes y que, en su caso, ha optado por regalar los huevos de sus gallinas a quienes no tienen recursos para comprarlos. Su principal preocupación, dijo, son los niños que están recibiendo una alimentación insuficiente.

Ante esta situación, hizo un llamado urgente para reunir alimentos y encontrar una vía segura para trasladarlos hasta las comunidades. Planteó que, ante el riesgo que representan actualmente los caminos, el ingreso de los apoyos requeriría acompañamiento que permita llevarlos hasta la zona sin exponer a quienes participen en la entrega.

Mientras las condiciones de seguridad no mejoren, Periferia Subversiva mantendrá suspendidas sus visitas. Las donaciones de medicamentos, ropa y zapatos permanecen almacenadas y, ahora, a esas necesidades se suma la petición de alimentos para las familias que continúan en la sierra.

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