Culiacán, Sinaloa.- La instalación de escolleras para reducir la fuerza del oleaje es una de las alternativas planteadas por Marco Antonio Noriega Salazar, miembro del Colegio de Ingenieros Civiles de Sinaloa A.C., para mitigar la erosión costera y proteger las construcciones existentes en Mazatlán, donde durante este año se han reportado al menos seis socavones en distintos puntos del malecón.

El ingeniero explicó que estas estructuras, formadas por grandes rocas, ayudan a disipar la energía de las olas antes de que lleguen a la playa y a las construcciones cercanas. Sin embargo, reconoció que su instalación también modificaría el entorno costero y turístico.

La propuesta surge en medio de los daños registrados en el malecón y otras zonas del puerto, donde el oleaje ha alcanzado infraestructura que anteriormente no recibía su impacto directo. Ante esta situación, Noriega Salazar planteó que es necesario evaluar si conviene reubicar las construcciones expuestas o desarrollar obras de protección para reducir los efectos del mar.

“Se tiene que hacer una toma de decisión en el sentido de o muevo las construcciones que tengo o genero una obra alterna que le dé una solución a ese fenómeno”, expuso.

El especialista señaló que reubicar las estructuras representa una alternativa costosa, por lo que consideró necesario analizar otras opciones para reducir los daños.

Escolleras modificarían el entorno de las playas

 

Aunque las escolleras pueden ayudar a reducir la erosión al disipar parte de la energía del oleaje, su instalación también puede modificar las condiciones de las playas y el paisaje costero. Este aspecto es relevante para Mazatlán, cuya actividad turística depende en buena medida de sus playas.

Al respecto, David Armando Beltrán Vargas, académico y miembro del Colegio de Ingenieros Civiles de Sinaloa, señaló que antes de definir una intervención es necesario estudiar el comportamiento del mar y determinar qué tipo de infraestructura podría responder a las condiciones particulares de cada zona.

El especialista destacó la necesidad de contar con mediciones e información técnica para evaluar los riesgos que enfrenta la infraestructura costera.

“Si no tenemos esa información, estamos con los ojos vendados”, advirtió.

Beltrán Vargas también planteó revisar las condiciones de la infraestructura existente, su mantenimiento y las especificaciones técnicas consideradas durante su construcción, así como contar con estudios que respalden cualquier intervención.

La discusión ocurre después de las obras de remodelación del malecón realizadas entre 2017 y 2018, durante el gobierno del exgobernador Quirino Ordaz Coppel. Las distintas intervenciones documentadas en el paseo costero representaron una inversión superior a los 422 millones de pesos, según datos revisados por Revista ESPEJO. A nueve años de esos trabajos, el paseo costero registra daños estructurales en al menos seis puntos.

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