Resulta más inteligente la estrategia para Sinaloa de Movimiento Ciudadano que la del resto de los partidos de oposición, al ponderar las siglas naranja que por encima de la vociferación que le agrega tensión a las crisis de la seguridad pública y de la política, lo que se necesita es reflexionar sobre cómo estamos y a partir de allí demostrar que el estado tiene buen futuro.

Consecuente con dicho planteamiento, el coordinador nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, instaló el Consejo Consultivo “Pensemos en México: Capítulo Sinaloa”, en el que participan liderazgos de distintos sectores como Enrique Riveros, Edna Fong, Mirna Nereida Medina, Carlos Lim y Daniel Blanco, que estarán a cargo de realizar actividades enfocadas en la mejora de la sociedad.

Lo que menos necesitamos los sinaloenses son los apetitos electoreros que a río revuelto vengan a sacar ganancia en la tierra diezmada por la guerra criminal que desde el 9 de septiembre de 2024 ocasiona que “muchas familias vivamos con miedo; la vida cotidiana cambió, y eso no puede normalizarse porque cuando la sociedad empieza a acostumbrarse al miedo, empieza también a perder su libertad y su esperanza” según expuso Sergio “Pío” Esquer, dirigente estatal de MC.

La acción política está convocada a ajustar sus discursos y hechos a la autenticidad de una sociedad que exige paz y que participa en recuperarla, no obstante la supremacía de delincuencia organizada que cada vez toma más el control de la política, alentada por la impunidad obsequiada por las autoridades y la complacencia ciudadana que durante décadas los creció y legitimó.

El reto que toma Álvarez Máynez, consistente en demostrar “que hay una mayoría, distinta a lo que hoy se proyecta desde Sinaloa para México y el mundo”, contribuye a orientar sobre el sentido en que debe empujar la acción cívica unificada. Extraviados en posturas inquisitoriales y en deshacernos del mea culpa, lo que deriva es el descuido de la participación ciudadana en lo que respecta a trazar las rutas hacia la pacificación y la estabilidad.