El diario El Universal publica hoy la encuesta de Buendía & Márquez que expone la recuperación del Movimiento Regeneración Nacional en la intención del voto rumbo a la elección del 6 de junio de 2027, no obstante que el partido y sus gobernantes están en el centro de las críticas por la situación complicada de la relación de México con Estados Unidos, la violencia y acusaciones de narcopolítica en varias entidades del país.

La medición de proyección del sufragio aporta los siguientes datos frente a la pregunta de “si hoy fueran las elecciones para elegir a diputados federales ¿por cuál partido votaría?: el 39 por ciento dice que por Morena, el 11 por ciento decide que por Acción Nacional, el 10 por ciento por el PRI, el 9 por ciento por Movimiento Ciudadano, el 6 por ciento por el Verde Ecologista de México y el 3 por ciento por el partido el del Trabajo.

Es decir, en caso de ir en coalición electoral Morena, PVEM y PT sumarían alrededor del 50 por ciento de apoyos de electores, lo cual también significa la radiografía política oportuna que le avisa a la oposición que la estrategia de atacar al régimen de la Cuarta Transformación les está fallando como medida para obtener puestos de elección popular a casi un año de las votaciones.

En el caso de Sinaloa, otras mediciones en la intención del voto mantienen como favorito a Morena, con la preferencia hacia Imelda Castro, una de las aspirantes a la titularidad del Gobierno del Estado, pues cualquier tracking lo corrobora en el mismo sentido que muestra, por ejemplo, la encuesta de mayo de De Las Heras Demotecnia que en el estado le asigna el 41 por ciento de la intención del voto a las siglas morenistas.

El PRI, PAN y MC se la están jugando en Sinaloa con capitalizar las crisis de la seguridad pública, económica y política, pero la población en edad de sufragar mantiene el voto fiel a Morena. ¿Estamos ante el fenómeno social que procesa de manera separada la complicada situación estatal y la preferencia política? Todo indica que sí.