Particularmente en las últimas dos décadas, Mazatlán ha visto un crecimiento acelerado en la infraestructura para el turista. Cada vez más espacios son resignificados para pasar a convertirse en instalaciones dedicados al visitante foráneo. La llegada de turistas, que en temporadas altas llega a duplicar la población de la ciudad entera, demanda servicios públicos como la distribución de agua potable y manejo de residuos, que presentan rezagos estructurales en su calidad y alcance.
Para Jorge Ibarra, investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa y coordinador del libro Las Complejidades del Desarrollo de Mazatlán, la hiper especialización económica del municipio en actividades turísticas, así como el rumbo que este lleva, ya tiene afectaciones en la calidad de vida de los mazatlecos, no plantea un modelo de desarrollo sostenible y genera incertidumbre sobre el futuro económico de la localidad.
El turismo desplaza a los mazatlecos
De acuerdo con el académico, la economía turística e inmobiliaria de Mazatlán está basada en la apropiación del espacio público. Muchas veces, estos espacios eran de alto valor de uso para los mazatlecos, y estaban estrechamente ligados a la identidad de sus poblaciones. Menciona, por ejemplo, a la franja costera y las actividades económicas que en ella se desempeñaban.
Estos espacios se transformaron para brindar un servicio al turista, sin que hubiera de por medio un plan para no despojar al local de su identidad, arraigada a dichos espacios.
“Lo que está haciendo es desplazar a las personas hacia las periferias. Cada vez estos barrios céntricos, originales, que tienen la mayor dotación de infraestructura y de servicios, son aprovechados para la especulación inmobiliaria, para el turismo o el comercio. Mientras, la población de Mazatlán está siendo relegada“, explica Jorge Ibarra.
La periferia, a donde la turistificación desplaza a los mazatlecos, está compuesta por los barrios marginales. Se trata de asentamientos con peores condiciones de vida, peores servicios públicos y menor conectividad. También son zonas en las que no se invierte lo suficiente en embellecimiento o mejoras de infraestructura dedicada al local.
Un reflejo del empeoramiento de la calidad de vida de los mazatlecos a raíz de esta problemática es, por ejemplo, largos tiempos de desplazamiento desde la residencia hasta el lugar de trabajo, que evidencia una gestión ineficiente del crecimiento de la ciudad.

El desarrollo inmobiliario avanza a ritmo acelerado en Mazatlán, pero especialistas advierten que su expansión sin planeación amenaza con profundizar desigualdades urbanas, desplazar comunidades y comprometer la sostenibilidad del puerto.
Empleos terciarizados, peor pagados e inestables
Actualmente, la economía de Mazatlán es ampliamente dependiente del turismo. Así lo muestran las cifras de empleo de la región sur de Sinaloa, de la que Mazatlán concentra la mayor parte como foco poblacional.
De acuerdo con información del Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa, en el sur de la entidad 60 mil 942 empleos formales pertenecen al sector servicios, equivalente al 44.4% del total de la nómina regional. Así, se posiciona como la que tiene mayor concentración de su fuerza laboral dedicada a esta actividad.
Para el investigador, la mayoría de estos empleos resultan precarios, con bajos sueldos y altamente rotativos o dependientes de la temporalidad turística.
“Otro de los efectos de especializarse en actividades de bajo valor, es que generan empleos precarios. Esa es otra forma en que los mazatlecos se han visto afectados”, menciona.
Explica que especializar la economía solo en esta actividad provoca una situación de vulnerabilidad a la región. Menciona el caso de Acapulco, una ciudad que, tras ser devastada por un desastre, su economía hiper especializada en turismo pasó por un largo periodo de inestabilidad.
“Yo veo el riesgo de la violencia o un desastre natural por un ciclón o un huracán que genere inundaciones que destruyan mobiliario e infraestructura de la ciudad, va a pasarla muy mal Mazatlán. Entonces, yo creo que lo que hay que hacer es apostarle por promover, primero, un turismo más sostenible”.
¿Cómo reencauzar el crecimiento turístico de Mazatlán?
El investigador señaló que Mazatlán todavía está a tiempo de reencauzar su crecimiento turístico hacia un modelo más sostenible, aunque advirtió que será necesario abrir el debate público y aprovechar el próximo proceso electoral para definir nuevas agendas de desarrollo para la ciudad.
Consideró que la renovación de la alcaldía en 2027 será una oportunidad para cuestionar qué tipo de proyectos y políticas necesita Mazatlán para construir un modelo de desarrollo sostenible.
“Yo creo que sí, siempre es un buen momento para este tipo de trabajos académicos y foros, en donde se discute, o incluso los mismos medios de comunicación hacen plantear agendas”, expresó.
Añadió que la sociedad civil deberá tener una participación más activa para incidir en las decisiones urbanas y turísticas de la ciudad.
“La sociedad civil necesita todavía participar más, incidir, presionar, manifestarse y luchar por una ciudad más justa”, comentó.
Más información sobre Mazatlán:
- UAS presenta libro sobre el desarrollo turístico de Mazatlán; advierte por precariedad y gentrificación
- Dan choferes de camión positivo en antidoping en Mazatlán; llaman a reportar irregularidades
- El transporte público y la mentira del derecho a la ciudad

Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.