El Premio “Jorge Ibargüengoitia” homenajea a un sinaloense ejemplar y enorgullece a una sociedad que blande la obra de Élmer Mendoza como bandera blanca con la leyenda implícita de no permitir que nos maten la esperanza.
EDITORIAL
Resulta alentador que el supuesto agresor de la madre rastreadora sea puesto a disposición de las instancias judiciales, pero falta bastante por hacer para recuperar la confianza en la justicia.
Los ciudadanos consideran abusivo el esquema en el cual los partidos reciben altos financiamientos y cuotas de poder a través del modelo plurinominal que resultan gravosas para el erario y nada aportan en beneficio de la sociedad.
La presidenta Sheinbaum tiene la mejor radiografía de la contradictoria simbiosis entre criminales que le a apuestan al caos y la atrocidad, y gente pacífica que finca en el esfuerzo legítimo las esperanzas y confianzas de la indispensable acción pacificadora en la alianza de gobierno y sociedad
Los sinaloenses no esperamos discursos que hablen otra vez de soluciones futuras, la mayoría fundadas en expectativas irreales, sino de hechos que signifiquen las salidas de túneles sombríos en que estamos atrapados.
Dos eventos de violencia de alto impacto en el mismo perímetro urbano en menos de un mes, contribuyen a que la población de Culiacán perciba protección sin planeación y crimen sin contención.
La burbuja de confianza en las instituciones nacionales, que derivó del golpe asestado al CJNG, será efímera en caso de no ser fortalecida con la atención efectiva a la narcoguerra en Sinaloa.
La advertencia para las células del Cártel de Sinaloa que chocan en la zona que abarca desde Badiraguato a Escuinapa consiste en que a la persistencia por poner en crisis la seguridad pública tarde o temprano le corresponde la acción del Estado de derecho.
Ahora con la indignación por el asesinato de Ricardo Mizael la autenticidad de la violencia refrenda el llamado a seguir despiertos para que la narcoguerra no nos halle en la siesta de los indiferentes.
Solamente con el abatimiento de la impunidad será posible reducir incidencias violentas que por la falta de sanciones adecuadas adquieren mayor nivel de agresividad contra los sinaloenses pacíficos.